La autoestima es un concepto abstracto que hace referencia al concepto y relación que tenemos con nuestra propia identidad y capacidad. Sería como la relación que podemos mantener con otra persona. La vamos conociendo, generamos opiniones positivas y negativas, damos oportunidades, la queremos y odiamos… pero resulta que no es otra persona, es quien nos devuelve la mirada en el espejo. Quien escucha nuestros pensamientos cuando tenemos nuestro diálogo interior. Quien juzga y es juzgada, y casi nunca de manera objetiva, para bien y para mal. Mi nombre es Josevi Baeza, soy psicólogo y estas hojeando la enciclopedia pixelada de salud mental, donde podrás conocer elementos de la psicología y la psiquiatría con ejemplos de la cultura popular alternativa. Este contenido lo encuentras en casi cualquier plataforma de podcast y me puedes seguir en Instagram como Centro Baeza. Hazme comentarios y propuestas para hacer crecer la enciclopedia pixelada, y si consideras que puede ayudar a alguien que conoces, compártelo. Celeste es un videojuego creado, originalmente, por Maddy Thorson y Noel Berry para la consola virtual Pico-8 en una Game Jam de 4 días, que luego rehicieron para el resto de plataformas, viendo la luz en 2018. La excelente música que suele sonar habitualmente en mis auriculares está compuesta por la magnífica Lena Raine. De la misma manera que en la saga “The Legend of Zelda”, el protagonista no es Zelda, sino Link. La protagonista de Celeste no es Celeste, sino Madeline. Celeste es el nombre de la montaña que se ha propuesto escalar ya que existe la leyenda de que la montaña posee el poder de manifestar las confusiones internas y mostrar el verdadero YO. Por el camino, Madeline, irá encontrándose con retos y dificultades que podrán a prueba su capacidad, su resistencia y su resiliencia. La resiliencia, por cierto, es la capacidad para aguantar la frustración y reponernos cuando cometemos un error. Madeline, además se encontrará con una serie de personajes que le ayudarán o le retarán en su tarea. Le darán consejo y compañía o le mostrarán las partes más oscuras y desagradables de ella misma. La mecánica que utiliza Celeste, el videojuego, para que encarnemos esta historia y llevemos a Madeline hacia lo más alto de la montaña es una serie de pantallas conectadas entre sí donde cada una de las pantallas supone un reto a nuestra habilidad a los mandos. Tendremos que resolver cómo llegar de la entrada a la salida de la pantalla con una serie de saltos y energía limitada, teniendo que planificar y ejecutar con mayor o menor tolerancia al fallo. En el caso de caer al vacío, Madeline se verá teletransportada inmediatamente al inicio de esa pantalla y deberemos repetir una y otra vez hasta resolver el puzzle. Las mecánicas de Celeste están medidas al milímetro, suponiendo un reto perfectamente equilibrado y con una progresión de dificultad excelente según vamos avanzando en el juego. Nos mantiene constantemente al borde de la frustración, con ciclos de juego cortos. El juego nos castiga lo justo para frustrarnos, pero es asequible y nos mantiene la meta siempre a la vista para que podamos reunir recursos y volverlo a intentar. Tanto el fallo como el triunfo es siempre, siempre, por mérito o demérito de quien está jugando. La historia que cuenta Celeste es una historia de búsqueda de la propia identidad. De exploración de las mejores y peores partes de Madeline, y por extensión de quien juega. Nos apoyamos en nuestras virtudes para superar o compensar nuestros defectos. Pero al final, siempre, tenemos nuestros límites y zonas oscuras. Sólo mediante la aceptación serena de éstas, podremos sacar a relucir las fortalezas y superar las adversidades, sintiendo orgullo no sólo de quienes somos, sino de nuestros logros. Nada es regalado en Celeste, estamos ahí porque hemos llegado. De Celeste se ha hablado mucho en relación a la Salud Mental. De manera canónica Madeline es una mujer transexual, con serios problemas de ansiedad derivados de su conflicto interior. La ansiedad, no considero que debiera tratarse como un problema en sí mismo. Es siempre un síntoma de algo más grave. Es cierto que una ansiedad excesiva puede bloquearnos e impedir tomar decisiones o ponernos en marcha. Pero en consulta le suelo prestar la atención suficiente como para detectar dónde están los problemas. Ayudar a gestionar esa ansiedad para que mis pacientes puedan aplicar cambios reales y que la ansiedad, como señal de alarma, baje. No porque la tapamos, sino porque resolvemos la causa. Es posible que hayáis visto o jugado la escena en la que a Madeline le asalta la ansiedad durante el viaje en teleférico y le provoca una crisis de ansiedad, o ataque de pánico, que por cierto es lo mismo, dependiendo de la traducción. En este caso, Theo le va a enseñar el ejercicio de soplar la pluma. Este ejercicio busca normalizar la respiración y crear un distractor cognitivo que nos permita salir de ese estado caótico y descontrolado y recuperar la gestión de nuestros propios procesos. Procesos que están siendo alterados no sólo por pensamientos intrusivos de alarma y peligro inminente, sino también interferencias bioquímicas como la adrenalina, la noradrenalina y el cortisol. Que en caso de peligro real son muy útiles, como para escapar de un agresor, para realizar un esfuerzo físico intenso o resolver un problema que requiera nuestra más alta concentración. Pero a medio y largo plazo interrumpen nuestro funcionamiento normal y cuando no sabemos muy bien qué es lo que nos está amenazando, no sabemos a qué debemos dirigir nuestros esfuerzos y nos hace caer en un estado de indefensión. Se ha escrito también que Madeline está lidiando con la depresión, pero no he querido profundizar en este episodio porque me parece que, de estar pasando por un proceso depresivo, es ligero y funcional, casi podría ser una distimia. Y retratar lo de Madeline como depresión podría llevar a equívoco y considerar que “si Madeline, que tiene depresión, puede escalar una montaña, yo debería ir a clase o a trabajar”, creando un problema de culpa impropio. Escogí Celeste para hablar de la autoestima porque pienso que precisamente de eso va este videojuego. Además la característica personal de Madeline de ser una persona transexual está muy bien traído, porque las personas transexuales o con problemas de disforia, se ha observado que sufren de niveles muy altos de ansiedad, depresión, soledad, inseguridad o culpa… Hay algo evidente, notorio, definitorio que está mal, o al menos eso consideran. El trabajo en consulta con estas personas es el de análisis objetivo, en base a capacidades y resultados reales. Acompañamiento y validación emocional. Tiene todo el sentido del mundo que, dadas sus circunstancias, se sientan así. Redefinición personal y establecimiento de metas reales y alcanzables, para poder ver que en ellas mismas no hay un problema. Quizá sí en lo que hacen y cómo lo viven, pero no en ellas esencialmente. Deben aprender a conocerse y aceptarse. Pero no desde una perspectiva buenista o cebada de mensajes de autoayuda baratos y vacíos. Sino desde la propia persona. Animamos a las personas a que se involucren en actividades satisfactorias. Que les reten, que les lleven a crecer, que les pongan a prueba, que les den la oportunidad de aprender de sus errores y construir. Eso no se consigue leyendo a gurús, mirando series o escuchando podcast o vídeos en el móvil. Se consigue saliendo a la calle, apuntándose a una organización solidaria, volviendo al instituto, charlando con la gente, pasando vergüenza sana, jugando a algún deporte o juego de mesa o de rol, cantando en el karaoke, actuando en el club de teatro del barrio, patinando o tocando un instrumento. Cada cual a su nivel o a su ritmo. En soledad o en compañía, aunque mejor en compañía. Porque será en la interacción y compañía de tu gente, la que te conoce, te quiere y te ve de verdad como nos levantamos cuando caemos… y ya te digo yo que vas, que vamos, a caer. No una sino mil veces. Y cuando caigas, recogerás lo que hayas aprendido, apretarás los dientes, y, como Madeline en su camino a la cima de Celeste, lo volverás a intentar. Yo soy Josevi Baeza. Si te ha gustado este contenido, o consideras que puede ser del interés de alguien, compártelo. A mi me encuentras en la web centrobaeza.es, un saludo y nos vemos en la siguiente página de la Enciclopedia Pixelada de Salud Mental.